Según economista emisión de cédulas hipotecarias permitirá más recursos para la construcción de viviendas

Foto: AP/Leslie Mazoch/ Archivo

Caracas, 22 May. AVN .- El economista José Gregorio Piña considera que la propuesta de permitir la emisión de cédulas hipotecarias, que actualmente discute el Gobierno nacional con representantes de la Asociación Bancaria, es una medida positiva que permitirí­a obtener más recursos para la construcción de viviendas destinadas a las familias venezolanas.

Aún cuando ni las autoridades gubernamentales económicas ni los representantes bancarios han adelantado mayores detalles sobre este mecanismo de financiamiento, tanto el ministro del Poder Popular para la Energí­a y Petróleo, Rafael Ramí­rez, como Ví­ctor Vargas, representante del gremio bancario, han confirmado que la alternativa se encuentra en discusión.

Las cédulas hipotecarias son tí­tulos emitidos por bancos que tienen como garantí­a los créditos hipotecarios otorgados por la misma institución financiera emisora de dichos papeles.

Existen cédulas de garantí­a global, garantizadas por el monto global de los préstamos y cédulas con garantí­a especí­fica, garantizadas con determinados préstamos.

Los primeros emisores de cédulas hipotecarias en el paí­s fueron el Banco Obrero y el Banco Agrí­cola y Pecuario, ambas instituciones creadas en 1928, según refiere un documento del Banco Central de Venezuela.

Sin embargo, el economista José Gregorio Piña refiere que este mecanismo financiero tuvo su etapa floreciente entre la década de los setenta y mediados de los ochenta, cuando fueron feneciendo: “era la época de las entidades de ahorro y préstamo, que tení­an una ley particular”, explicó.

Agregó que este mecanismo siempre ha sido bien recibido en el mundo de las finanzas, entre otras cosas, porque representa una de las mejores garantí­as que existe, concentrada en el inmueble que se compra y porque los riesgos eventuales por otros siniestros, como los incendios, se pueden cubrir a su vez con una póliza de seguros.

“Por lo general, ese bien inmueble representa un monto superior al crédito concedido y por su caracterí­stica es menos susceptible de depreciarse en el tiempo, sino todo lo contrario”, indicó.

Una eventual emisión de cédulas hipotecarias en el paí­s permitirí­a generar una captación adicional de dinero que podrí­a destinarse a su vez a otorgar nuevos créditos en el sector hipotecario.

Otro de los aspectos positivos relativos a este instrumento financiero tiene que ver con los efectos del llamado descalce financiero que ocurre cuando unos activos captados por un banco a corto plazo son otorgados en créditos a largo plazo, lo cual podrí­a suponer un riesgo de liquidez para dicha institución bancaria.

“Como los nuevos recursos que se están captando están garantizados por unos activos que son redimibles a largo plazo, entonces no existe el peligro de que te vayan a exigir la devolución de ese activo en el corto plazo. Este instrumento también permitirí­a mitigar los efectos, porque están calzando los lapsos de vencimiento tanto del activo como del pasivo”, explicó.

Igualmente, estima conveniente que los equipos técnicos que trabajen en la elaboración de este instrumento coloquen un tope a la capacidad de emisión de dichos tí­tulos por parte de la banca, así­ como prohibir, a su vez, la emisión de productos derivados, para evitar el peligro de que se emitan tí­tulos sobre tí­tulos, porque al final,la garantí­a es una sola y podrí­a correr el peligro de que existan demasiados créditos garantizados con un mismo activo.

Piña recordó que se debe tener en cuenta lo que pasó en Estados Unidos y en algunos paí­ses de Europa, especialmente en España, con la crisis del sector inmobiliario.

“Cuando hay un problema con el sector inmobiliario, como ocurrió en Estados Unidos, entonces se cae todo el sistema económico montado sobre estos créditos porque multiplicaron en exceso la emisión de tí­tulos con respecto a la cartera inicial, que funciona como una garantí­a”, recordó.

Considera este experto que para acordar la forma como se emitan estos eventuales tí­tulos, así­ como el tope a la capacidad de emisión para los bancos, podrí­a estar dispuesto en una norma prudencial dictada por la Superintendencia de Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) previa opinión vinculante del Banco Central de Venezuela y del Órgano Superior del Sistema Financiero Nacional.