HERRAMIENTAS
Foto: AFP Photo / Miguel Gutiérrez / Archivo

El número de inscritos en la Gran Misión Vivienda Venezuela superará la oferta del presidente Hugo Chávez de construir 2 millones de unidades entre 2011 y 2017. Hasta ahora y cuando no concluye aún la segunda oleada, se han registrado 1,98 millones de familias, según cifras oficiales.

En la primera ­efectuada en el Distrito Capital, Falcón, Miranda, Vargas y Zulia entre mayo y junio­ se inscribieron 1,3 millones de familias. En la segunda ­que se realiza desde el 9 de julio en Aragua, Carabobo, Lara, Mérida, Táchira, Trujillo y Yaracuy- van 680.000.

De manera que quedan 20.000 viviendas para las familias que se registren en el resto de la segunda oleada ­que finalizará el 10 de agosto­ y en la tercera que comienza en septiembre y que abarcará Amazonas, Anzoátegui, Apure, Barinas, Bolí­var, Cojedes, Delta Amacuro, Guárico, Monagas, Nueva Esparta, Portuguesa y Sucre.

La promesa gubernamental ignora, además, el crecimiento demográfico. El Instituto Nacional de Estadí­stica calcula que hay 430.000 venezolanos más cada año, lo cual implica que se necesitan construir 100.000 viviendas anuales solamente para las nuevas familias, de acuerdo con Alfredo Cilento, profesor del Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción de la Universidad Central de Venezuela.

Para lograr el objetivo no son suficientes las 153.000 viviendas prometidas por el Gobierno para 2011 ni las 300.000 que debe edificar anualmente para acumular 2 millones en 2017

Son casi 3 millones de unidades, entonces, las que harán falta para solucionar el problema en 2017, como prometió Chávez: más de 2 millones para cubrir el déficit acumulado durante décadas y 700.000 para atender el incremento de la población en el perí­odo.

Para lograr el objetivo no son suficientes las 153.000 viviendas prometidas por el Gobierno para 2011 ni las 300.000 que debe edificar anualmente para acumular 2 millones en 2017.

Hacen falta 400.000 unidades cada año, una cifra nunca alcanzada en la historia del paí­s.

Cuesta arriba

Los datos del Banco Central de Venezuela indicaron que en el primer trimestre de 2011 apenas se construyeron 11.600 viviendas, de las cuales 10.000 correspondieron al sector privado y 1.600 al público. A ese ritmo se edificarán cerca de 50.000 viviendas este año. El ministro de Vivienda y Hábitat Ricardo Molina informó que a finales de año estarán listas 47.290 viviendas.

El ministro de Energí­a y Petróleo, Rafael Ramí­rez, que ahora coordina el Órgano Superior de Vivienda y Hábitat, tiene otras cifras: 18.000 unidades construidas: 12.000 del Gobierno y 6.000 de las empresas. Pero esa cantidad también resulta insuficiente para alcanzar la meta gubernamental.

Cilento dijo que el principal obstáculo para lograr el objetivo planteado es que en el paí­s nunca se han construido más de 100.000 viviendas anuales.

Los datos históricos recopilados por el Instituto de Estudios Superiores en Administración, en la edición abril-junio de la revista Debates Iesa, indican que la cantidad más alta de unidades terminadas en un año es 99.000 y se alcanzó en 1992.

En 2009 casi se igualó la marca ­con 98.000 concluidas- gracias a los incentivos generados desde 2005 por la aprobación de las leyes del Deudor Hipotecario y del Régimen Prestacional de Vivienda y Hábitat, entre otros elementos que impulsaron la actividad.

En 2010, sin embargo, la cifra de unidades terminadas retrocedió hasta 62.000 debido a factores como la persecución emprendida contra el sector privado por el cobro de ajustes por inflación en los contratos de preventa y la caí­da en la producción de los principales materiales de construcción.

Sin condiciones

Cilento aseguró que en las condiciones actuales es imposible ejecutar un plan masivo de construcción de viviendas. “En este momento no existe la capacidad para producir más de 100.000 unidades al año. No hay terrenos apropiados ni suficientes insumos”.

Agregó que la satanización del sector privado, expresada en la expropiación de las proveedoras de insumos y en la intervención de conjuntos residenciales en desarrollo, tampoco ayuda.

Adolfo Miquilena: No se trata sólo de hacer casas. Los desarrollos deben incluir áreas comerciales y productivas, instalaciones educativas y sanitarias e incluso paisajismo. Quizás suene utópico, pero es viable.

Adolfo Miquilena, expresidente del Colegio de Ingenieros de Venezuela, advirtió que los problemas con el suministro de agua y electricidad ­la oferta es insuficiente para atender la demanda actual­ también atentan contra la meta gubernamental.

“Las instalaciones de servicios públicos de las ciudades no dan para más. En vez de invertir en llevar agua y electricidad a las viviendas, es mejor invertir en construirlas en los lugares dónde se produce agua y electricidad. Más que un plan de vivienda se necesita un proyecto de paí­s”, aseguró.

Otro inconveniente, según Miquilena, es el equipamiento urbano. “No se trata sólo de hacer casas. Los desarrollos deben incluir áreas comerciales y productivas, instalaciones educativas y sanitarias e incluso paisajismo. Quizás suene utópico, pero es viable. En Medellí­n se hizo”.

Cilento indicó que el urbanismo es una condición indispensable para el éxito de un programa de vivienda. “Una casa mal ubicada, sin medios de transporte, sin servicios estables, sin acceso a educación y salud, sin espacios recreativos, no sirve para nada”.

Entre visitas y asambleas

La inscripción es la primera fase del registro de la Gran Misión Vivienda Venezuela.

En la segunda se realizarán visitas a domicilio para corroborar los datos proporcionados y en la tercera se organizarán asambleas para que las personas inscritas le hagan seguimiento a los proyectos.

Las visitas ­realizadas por cuartetos formados por funcionarios del Gobierno, integrantes de los consejos comunales, representantes del Frente Francisco de Miranda y miembros de la milicia­ ya comenzaron en el Distrito Capital, Falcón, Miranda, Vargas y Zulia, donde se hizo la primera oleada del registro.

Hasta ahora han sido visitadas 18.450 familias, informó Ricardo Menéndez, ministro de Ciencia, Tecnologí­a e Industrias Intermedias e integrante del Órgano Superior de Vivienda y Hábitat. Agregó que 2.000 cuartetos participan en esta labor.

Las asambleas de personas inscritas todaví­a no se han formado. Sin embargo, la ministra de Comunas, Isis Ochoa, dijo que se han efectuado 277 jornadas informativas en los estados de la primera oleada para divulgar la metodologí­a y organizarlas.

No se ha precisado aún cómo se realizará la asignación de las viviendas. Pero el ministro de Estado para la Transformación Revolucionaria de la Gran Caracas, Francisco Sesto, aclaró que el orden de inscripción en el registro no se tomará en cuenta.

Dijo que la entrega se hará de manera equilibrada en todos los estados y municipios. “Habrá una Comisión Nacional de Asignaciones.Se establecerán unos baremos de acuerdo con la necesidad. Eso se hará después de la tercera oleada”, expresó.

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