Estos son los recortes a los que deberá hacer frente el Gobierno de EE UU

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WASHINGTON, 1 agosto 2011 (AFP) - El presidente estadounidense Barack Obama anunció en la noche del domingo haber alcanzado un acuerdo con los lí­deres del Congreso para aumentar el techo legal de la deuda y evitar una moratoria potencialmente catastrófica.

Los detalles del acuerdo, que aún debe ser aprobado por el Congreso -donde varios legisladores expresaron preocupación- son los siguientes:

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– El techo de la deuda: El acuerdo autoriza un aumento del lí­mite legal de la deuda en al menos 2,1 billones de dólares. Un alto funcionario del gobierno dijo que ese nivel era suficiente para llegar hasta 2013, lo que significa que no se requerirá actuar en 2012, año de la campaña electoral.

Primera etapa de recortes de gastos: El acuerdo autoriza cortes de gastos por más de 900.000 millones de dólares en la próxima década. Un funcionario de la Casa Blanca dijo que la cifra se ubicará entre 900.000 millones y 1 billón de dólares, pero el despacho del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, situó el monto en 917.000 millones.

La Casa Blanca dijo que los recortes afectarán a los gastos discresionales -financiamiento que es autorizado a voluntad por el Congreso- y no de la Seguridad Social y el programa de salud para ancianos Medicare.

– Segunda etapa de recortes de gastos: El pacto crea una comisión especial del Congreso, con igual número de miembros de los demócratas de Obama y los republicanos de Boehner, para determinar recortes por 1,5 billones en todos los sectores.

La comisión debe presentar sus recomendaciones para el 23 de noviembre, y ambas cámaras del Congreso deberán votar sobre las recomendaciones, sin posibilidad de operar modificaciones, para el 23 de diciembre.

Si el Congreso no aprueba los recortes, entonces entrarán en vigor cortes de gasto automáticos por el mismo monto tanto en el sector de defensa como el de la no defensa, sin afectar Medicare y la Seguridad Social, señaló la Casa Blanca.

– Gastos de defensa: El acuerdo prevé reducciones por 350.000 millones de dólares en gastos de defensa sobre los próximos 10 años como parte de una primera tanda.

El presupuesto militar del año pasado se situó en torno a los 700.000 millones de dólares, por lejos el más abultado del mundo, pero de seguro la cifra disminuirá a medida que Estados Unidos disminuya sus compromisos en Irak y Afganistán. Algunos republicanos argumentaron contra profundas reducciones en la defensa, alegando que ello podrí­a tener implicancias estratégicas.

– Impuestos: Boehner subrayó que el acuerdo no incluye ningún aumento de impuestos. Los legisladores republicanos se han mantenido firmes en este punto, mientras que los demócratas argumentan que Estados Unidos también necesita aumentar su recaudación en un acuerdo tan amplio.

La Casa Blanca dijo que Obama aún podí­a pelear para restituir el nivel de los gravámenes sobre los estadounidenses adinerados, logrando una recaudación de 1 billón de dólares. El ex presidente George W. Bush, antecesor de Obama, disminuyó los impuestos sobre los más pudientes, reducciones que recién expirarán a fines de 2012.

– Enmienda constitucional: El acuerdo insta al Congreso a votar para fines del año una enmienda a la Constitución estadounidense que obligue a un presupuesto equilibrado; una propuesta de los conservadores republicanos de larga data, que alegan que el paí­s debe mantener sus finanzas en orden. Si el Congreso aprueba esa enmienda, Obama serí­a autorizado a buscar otro aumento del techo de la deuda de 1,5 billones de dólares.

Muchos demócratas argumentan que tal enmienda es una trampa que no tendrí­a sentido en una futura crisis. Enmendar la carta fundamental estadounidense requiere un arduo procedimiento: la aprobación por una mayorí­a de dos tercios tanto en la Cámara de representantes como en el Senado, así­ como la ratificación de al menos 38 legislaturas de los 50 estados de la unión.