Aristimuño: los empleos duraderos vienen de empresas eficientes y rentables

Foto: Noticias24 / Archivo

El economista César Aristimuño realiza hoy “Una propuesta para Venezuela” en la que sugiere que el Gobierno nacional debe generar polí­ticas públicas adecuadas y promover la inversión privada para garantizar el desarrollo económico del paí­s.

A continuación el texto completo de su propuesta:

El mejoramiento en las condiciones de vida de todos los venezolanos y la creación de las bases económicas para su sostenimiento, es la responsabilidad principal del gobierno. Por lo tanto, generar las polí­ticas públicas que creen estas condiciones, tomando en inclusión a todos los actores que tienen que ver con el desarrollo del paí­s, es imprescindible para lograr resultados positivos que conlleven al cumplimiento de esa responsabilidad.

No podemos mejorar la situación económica del paí­s y como consecuencia, el empleo, la inversión y el ahorro, partiendo del hecho que el papel del gobierno en el mundo empresarial se debe acrecentar. Todas las decisiones, que conduzcan a este objetivo, siguen el camino del despilfarro del dinero público y, no sólo eso, esta competencia desleal pone en peligro a las empresas que lo están haciendo bien, y a sus trabajadores también. Sólo los empleos que vienen de empresas eficientes y rentables son duraderos y permiten a los trabajadores crecer. La creciente presencia del gobierno que estamos viendo, en abarcar espacios de la economí­a privada, no necesariamente es garantí­a de progreso. De allí­ que el primer paso para reducir el desempleo, aumentar la inversión y la producción, bajar el alza continua de los precios, generar más impuestos al fisco e impactar positivamente las reservas internacionales, es dejar que el sector privado prevalezca sobre el sector público en términos empresariales.

Por qué insistir en darnos más de lo mismo, de las economí­as cuyos gobiernos no tienen y no han tenido nada positivo qué mostrar en su gestión económica. El gobierno no se debe proponer reemplazar al sector privado, a no ser que queramos repetir las experiencias fracasadas del último siglo. Recordemos que el sector privado en Venezuela representa aproximadamente el 70% de la tasa de ocupación y el 60% de la actividad económica. Tenemos bastantes ejemplos, si quisiéramos recordar algo de historia, donde el dominio de los gobiernos de sus economí­as no solo llevó a la pobreza de la oligarquí­a si no a la de todos sus habitantes.

En vez de ayudarnos a salir de los problemas que estamos viviendo, las intervenciones gubernamentales en la economí­a sirven y servirán para hacer más difí­cil nuestra salida. Mientras nuestros vecinos (Colombia y Brasil) generan polí­ticas para fortalecer la presencia y las inversiones del sector privado en la economí­a, en Venezuela queremos regular cada más vez a este sector haciendo en muchos casos difí­cil su viabilidad económica.

Venezuela necesita estimular la venida de inversión nacional y extranjera, con la finalidad de lograr un crecimiento de forma sostenida y poder generar la plataforma económica necesaria para mantener los puestos de trabajo actuales y crear las condiciones adecuadas para fomentar las plazas de casi 420.000 venezolanos que cada año se incorporan a la fuerza laboral del paí­s.

Hoy más que nunca se hace necesario, en nuestro paí­s, revalorizar las instituciones y los bienes públicos. Hoy más que nunca conocemos de la importancia de la seguridad urbana, de una justicia adecuada que coloque sus decisiones en pro del equilibrio y del desarrollo armónico del paí­s, de una educación que funcione como instrumento de cohesión y ascenso social, de una administración austera y transparente. Estos hechos son imprescindibles para permitirle al paí­s alcanzar una dinámica de desarrollo sustentable que nos permita lograr mayores niveles de bienestar y progreso económico y social.

Quiero finalizar con estos dos pensamientos de Kofi Annan.1. “Hoy en dí­a, el desarrollo es una preocupación mundial que trasciende las ideologí­as y los intereses inmediatos. Es ahora un reto tanto moral como polí­tico… Que demuestra que la estabilidad y la prosperidad son indivisibles”.

2. “Una asociación verdadera entre los gobiernos, el sector privado y la comunidad internacional alberga una gran promesa”.

Hasta una próxima oportunidad.

Por: Econ. César Aristimuño, Presidente de Aristimuño Herrera & Asociados y de www.bancaynegocios.com