AFP: El pánico y la confusión sacuden a las bolsas mundiales

Foto: STAN HONDA / AFP

LONDRES, 9 agosto 2011 (AFP) – Las bolsas asiáticas cerraron el martes con fuertes pérdidas y las europeas volví­an a hundirse, en una jornada de brutales vaivenes que traslucen la confusión de los inversores ante la debilidad de la economí­a mundial y la situación financiera de Europa y Estados Unidos.

Poco antes del mediodí­a, las principales plazas europeas recuperaban algo de terreno y operaban con caí­das que llegaban a 3,41% en el í­ndice Dax 30 de Fráncfort, a 1,78% en el Footsie 100 de Londres, 1,34% en el CAC 40 de Parí­s, 1,73% en el Ibex de Madrid y 1,31% en el FTSE Mib de Milan.

Poco antes, el Dax habí­a llegado a perder 6% y el Footsie un 5%.

La agitación del lunes se produce tras un lunes negro en las bolsas mundiales.

“Hemos entrado en una fase de emergencia en la crisis de la deuda de la eurozona”, indicó Padhriaic Garvey, experto en deuda del banco ING, comentando esta segunda jornada consecutiva de caí­da en picado de las bolsas europeas.

“La crisis financiera ha cambiado de naturaleza y es más despiadada”, señaló por su parte el economista Holger Schmieding, del Berenberg Bank.

En los mercados asiáticos, la Bolsa de Tokio cerró en baja del 1,68% este martes, limitando las pérdidas que llegaron a ser superiores a 4%, y la de Hong Kong se derrumbó un 5,66%.

Seúl registró una caí­da de 3,6%, que por momentos llegó al 10%.

La ví­spera, las bolsas mundiales vivieron un “lunes negro”, en el que Nueva York registró su peor sesión desde diciembre de 2008. El Dow Jones cayó un 5,55%.

En América Latina, Sao Paulo cayó 8%, México 5,88%, Santiago 6,92 y Buenos Aires 10,73%.

En este contexto, el euro progresaba ligeramente frente al dólar, para alcanzar hacia las 09H25 GMT del martes los 1,4224 dólares.

El euro seguí­a retrocediendo sin embargo frente al yen, un valor refugio para los inversores, hasta los 109, 57 yenes, al igual que el dólar, que se intercambiaba por 77,03 yenes.

Los dirigentes polí­ticos se esforzaron en vano en contener la espiral a la baja de los mercados, empezando por el presidente Barack Obama, que el lunes defendió la solidez de su paí­s, cuyo rango crediticio fue degradado el viernes pasado por la agencia calificadora Standard and Poor’s.

Los analistas esperan algún mensaje alentador de la reunión que mantendrá este martes por la tarde el comité de polí­tica monetaria de la Reserva Federal estadounidense (Fed).

Según el gestor de fondos Wesley Legrand, de Grand Private Equities, la degradación de la deuda estadounidense podrí­a forzar pronto una nueva inyección de liquidez de la Reserva Federal.

La fragilidad de la economí­a mundial llevaba deprimí­a además los precios del petróleo y la Organización de Paí­ses Exportadores de Petróleo (Opep) revisó este martes a la baja su previsión de demanda de crudo para 2011 y 2012.

La confusión financiera seguí­a llevando por otro lado al alza al oro, tradicional valor refugio, que batió un nuevo récord, a 1.772,09 dólares la onza, antes de retroceder a 1.753,50 dólares.

En Europa, preocupa también la evaluación de la deuda de Gran Bretaña y sobre todo de Francia, de la que se esperarí­a una contribución importante en caso de rescate de Italia o España.

“El razonamiento es que si la nota de Estados Unidos puede ser rebajada, las de paí­ses como Gran Bretaña y Francia podrí­an ser las próximas en la lista”, según Garvey. “La amenaza sobre la AAA de Francia es la más preocupante”.

Las finanzas francesas se verí­an especialmente afectadas en caso de que la Eurozona aumentara la parte de su fondo de emergencia, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, demasiado pequeño para asegurar el rescate de Italia y España, si siguieran el camino de Grecia, Irlanda y Portugal.

La ministra española de Economí­a, Elena Salgado, aseguró sin embargo el martes que su paí­s está “muy lejos de necesitar un rescate” financiero.

Pese a los temores, la situación de hecho seguí­a mercado en los mercados de la deuda.e La tasa de interés de las obligaciones españolas a 10 años se situaban por debajo del 5% y la dlas italianas se acercaba a este nivel, gracias a la intervención del Banco Central Europeo (BCE) en el mercado.