Mercados reciben carne para las ventas de tres dí­as

Foto: Jorge H.

El abastecimiento de carne de res sigue siendo irregular en las cadenas de supermercados, mercados municipales y carnicerí­as. Algunos establecimientos reciben 300 reses mensuales para abastecer una demanda que supera las 3.000 reses en canal. “Sólo nos alcanza para atender las ventas de 3 dí­as a la semana, es decir de viernes a domingo”, afirmó un comerciante de una cadena de supermercado nacional.

El otro problema es que la factura de los distribuidores llega con un sobreprecio de 30%, debido a que los obligan a comprar el traste para poder dejarles las reses. “Los distribuidores nos cobran el kilo de res a precio de Gaceta Oficial: 14,36 bolí­vares para la carne en canal, pero nos exigen comprar un traste de hí­gado, corazón, panza y riñones hasta por 1.000 y 1.500 bolí­vares adicionales a lo que haya costado la res completa”, expresó un representante de un supermercado.

Agregó que al sumar el gasto por traste, el kilogramo de carne en canal lo terminan pagando a 18,56 bolí­vares. Los comerciantes calculan que por cada kilogramo que expenden al precio regulado de 22,74 bolí­vares, pierden como mí­nimo 20%. En el caso de las pequeñas carnicerí­as el problema es mayor. “Nosotros no tenemos margen de negociación con los distribuidores, si llegan a ofrecer la carne en canal en 23 o en 28 bolí­vares no nos queda otra opción que comprarla porque si no quebramos. No vendemos otros productos”, dijo un carnicero.

Para tratar de mantener el negocio abierto trabaja con una lista de clientes a quienes les vende el kilo de carne en un promedio de 44 bolí­vares, añadió.

“Ellos entienden que un kilo de carne no puede costar 22,74 bolí­vares como dice el Gobierno. ¿Cómo es posible que por un kilo de atún se pague cerca de 70 bolí­vares y no se reconozca el precio y costo real de la carne de res?”, cuestionó. Para la venta en el local sólo deja algunos cortes de carne no regulada como solomo de cuerito, que puede comercializar sobre los 50 bolí­vares.

“Si dejo de vender me multan y me acusan de boicotear la alimentación y si vendo caro también”, indicó, y recordó que hace un año estuvo detenido unas horas por no cumplir la regulación de precios.

En Quinta Crespo ayer despacharon carne. El producto se vendió entre 38 y 44 bolí­vares el kilo al consumidor, aunque en los letreros dice 22,74 bolí­vares. En Guaicaipuro son pocos los puntos que tienen carne. “Aquí­ hay que trabajar con lo que llega, sólo hay carne de jueves a domingo”, dijo un expendedor.


Por Por Katiuska Hernández
Con información de El Nacional