Plan de reactivación de Obama deberá enfrentar oposición republicana

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ATKINSON, 17 agosto 2011 (AFP) - El presidente estadounidense Barack Obama revelará en septiembre un nuevo plan para crear empleos y acelerar el crecimiento, pero deberá enfrentar la oposición republicana, poco proclive a apoyarlo, a 14 meses de la elección presidencial.

Obama presentará su iniciativa durante un discurso que pronunciará poco después del 5 de septiembre, feriado del Dí­a del Trabajo en el paí­s.

Este discurso dará la pauta para un otoño de enfrentamientos entre el mandatario y sus oponentes republicanos en materia de impuestos, el gasto y la recuperación económica.

Este miércoles, al término de una gira de tres dí­as en autobús por tres Estados del norte del paí­s, el presidente prometió que propondrá “un plan muy detallado” que “permitirá incrementar el número de empleos inmediatamente, dará a las personas que lo necesiten la ayuda necesaria y mantendrá la deuda del paí­s bajo control”.

Obama agregó que cuando el Congreso reanude sus trabajos en setiembre, el argumento básico que le someterá será que “no debemos tener que elegir entre poner en orden nuestra fiscalidad o crear empleos y crecimiento”.

Según un alto funcionario del gobierno que pidió mantener el anonimato, el plan comprende un compromiso de reducción del déficit presupuestario superior a 1,5 billones de dólares en diez años, que deberá ser evaluado por una supercomisión bipartidista creada el 2 de agosto para proponer medidas para la reducción de la deuda estadounidense.

Según el funcionario consultado, el plan de Obama se hará sobre la base de un esfuerzo “equilibrado” para reducir el déficit, que se espera que llegue a 1,6 billones este año.

Por de medidas “equilibradas”, Obama entiende aumentar los impuestos a los estadounidenses más ricos para complementar los recortes de gastos. Pero los republicanos están en contra de este enfoque, argumentando que esto puede afectar el crecimiento de la economí­a.

El presidente de Estados Unidos está cada vez más presionado económica y polí­ticamente. El enlentecimiento del crecimiento económico y una tasa de desempleo que alcanza 9,1%, ensombrecen sus ambiciones de reelección en noviembre de 2012.

Y la nueva iniciativa tiene pocas posibilidades de ser aprobada en el Congreso, en donde los republicanos, que detentan la mayorí­a en la Cámara de Representantes, se oponen frontalmente a cualquier alza de los impuestos o de los gastos.

“La peor cosa que Washington puede hacer a nuestra economí­a es aumentar los impuestos a quienes necesitamos para comenzar a contratar” gente, escribieron los lí­deres de la mayorí­a republicana en la Cámara baja, John Boehner y Eric Cantor, en un artí­culo publicado el miércoles por el diario USA Today.

Para ellos, la supercomisión de la deuda deberá tomar decisiones “difí­ciles” a fin de reducir los gastos de programas sociales como Medicare, el seguro de salud de personas de la tercera edad, que según ellos, recarga la deuda estadounidense a largo plazo.

“Pensamos que podemos hacer eso sin imponer alzas en los impuestos, (que serí­an) destructoras de empleos”, subrayaron.

En todo caso, los seis delegados republicanos ya firmaron un compromiso -redactado por el grupo de presión Americans for Tax Reform, enemigo radical de los impuestos- para votar y oponerse a todo incremento de tributos.

Obama terminaba el miércoles su gira en Minesota, Iowa e Illinois, en donde instó nuevamente a una extensión de las reducciones de impuestos para las clases medias.

También instó a la adopción de nuevas medidas para ayudar a los excombatientes en Irak y Afganistán para que encuentren trabajo y al lanzamiento de obras de infraestructura para dar empleo a los obreros de la construcción que fueron despedidos tras la crisis inmobiliaria.

Pero su tono fue aún más severo en relación a los republicanos.

“La única pregunta que se impone es saber si, como nación, vamos a hacer lo necesario para reactivar el crecimiento y dar empleo a la gente ya”, dijo Obama durante un discurso en Iowa.

“La única cosa que nos impide adoptar (leyes sobre la reactivación económica y la creación de empleos) es una parte del Congreso, que se niega a poner a su paí­s delante de su partido”, dijo. “Y eso debe terminar. Nuestra economí­a no puede permití­rselo”, advirtió.