José Guerra: La economí­a nacional está aprisionada por una doble tenaza

Foto: Noticias24/ Archivo

En su columna de hoy publicada en el diario Tal Cual, el economista José Guerra, aborda el tema de la afectación de Venezuela ante los acontecimientos económicos mundiales, en el cual indica que la falta de polí­ticas de fortalecimiento en el sector no exportador y la continua habilidad del Gobierno en apostar a la estabilidad económica del paí­s en función de los precios del petróleo, nos aportan un alto grado de vulnerabilidad.

Concluye, asegurando que la polí­tica impuesta por el ministro Giordani, que plantea la importación de productos del exterior con el fin de bajar la inflación, solo ha logrado aprisionar aún más la economí­a venezolana, al tener que invertir gran parte de las ganancias obtenidas por el crudo para cancelar los productos comprados afuera del paí­s, debido a la debilidad en la producción interna.

Lea a continuación la columna:

El modelo económico que sigue el gobierno del presidente Chávez se puede resumir como uno que consolida el control estatal sobre la economí­a, mantiene déficit permanentes en las cuentas públicas y afianza la vulnerabilidad externa de la economí­a nacional. Todo ello hace de Venezuela una economí­a altamente frágil a los acontecimientos mundiales en un contexto en el cual pareciera que la economí­a global entra en una nueva etapa caracterizada por el estancamiento, el aumento del desempleo y una acumulación de deuda que literalmente anula las posibilidades de la polí­tica fiscal para reanimar la actividad económica Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, muestran claramente signos de estancamiento o recesión. En el caso de Japón, se trata de una caí­da muy importante de la economí­a acentuada por el tsunami, mientras que en Europa, paí­ses como España, Italia, Portugal, Grecia y ahora Francia, están mostrando signos de debilidad o de contracción. Estados Unidos probablemente también entrarí­a en un nuevo ciclo de estancamiento, debilidad del consumo y aumento del desempleo. Por su parte, otra economí­a de mercado importante, que no deja de crecer es China, que lo hace basado en las exportaciones en vista de que su consumo interno es muy bajo proporcionalmente al tamaño de su economí­a.

Esto es parte del ciclo económico: perí­odos de auge y también de estancamiento. Sin embargo, la situación pareciera agravarse por el hecho de que la capacidad de los bancos centrales y los gobiernos de expandir el gasto tiene fuertes limitaciones en vista del alto endeudamiento de esas economí­as. Haber abusado de la emisión de deuda para financiar el gasto ahora está pasando factura y sencillamente van a tener que aplicar recortes para evitar caer en cesación de pagos. La emisión de deuda es una polí­tica muy tentadora y al mismo tiempo peligrosa porque después cuando toca pagarla hay que sacrificar el gasto.

Todo ello afecta a Venezuela, por cuanto el precio de su único producto de exportación que es el petróleo se mueve al vaivén de la economí­a mundial

Venezuela es una economí­a mono exportadora y ello le confiere un enorme grado vulnerabilidad porque no ha habido polí­ticas de fortalecimiento del sector no exportador y el gobierno optó por jugar la suerte del paí­s en la ruleta del mercado petrolero internacional apostando al alza permanente de los precios. A esa vulnerabilidad se añade la contratación de préstamos con los chinos y los rusos lo que implica la acumulación de deuda que se está pagando hipotecando las reservas petroleras. Igualmente, las emisiones de deuda han resultado excesivamente caras para Venezuela y el pago del capital y los intereses va a significar el sacrificio del gasto social, tal como ha venido ocurriendo desde 2009.

Los ingresos petroleros lejos de haberse usado para potenciar la capacidad de producción interna, han servido para acentuar la dependencia y la vulnerabilidad de la economí­a venezolana del abastecimiento externo. La prueba de ello se obtiene relacionando las importaciones con el producto interno bruto (PIB). En efecto, al tomar en cuenta 1998, de cada cien bolí­vares que producí­a la economí­a se destinaban veinticuatro (24%) a la compra de bienes en el exterior, en tanto en que en el primer trimestre de 2011, de cada cien bolí­vares producidos, cuarenta (40%) fueron asignados a pagar las importaciones, tal como se evidencia en el gráfico. Ello obedece a la polí­tica que el ministro Jorge Giordani ha seguido y que consiste en desincentivar la producción nacional, importar bienes baratos desde el exterior con el supuesto objetivo de bajar la inflación. En estas condiciones, lo que antes resultaba barato de importar ahora se torna caro, en la medida que los precios de los principales bienes y materias primas se encarece de precio y esa carestí­a retroalimenta la ya elevada inflación en Venezuela. Por tanto, la economí­a nacional está aprisionada por una doble tenaza, por una parte no exporta sino exclusivamente petróleo y por la otra, los ingresos que genera el petróleo deben entonces emplearse en adquirir bienes en el exterior en vista de la debilidad de la producción interna.

Venezuela vulnerable

José Guerra

Tal Cual