Venezuela pierde más de 50.000 barriles de petróleo diarios por contrabando de gasolina

Foto: AFP Photo/ Atta Kanare / Archivo

Por contrabando de gasolina se pierden 2,1 millones de litros, aproximadamente 13.600 barriles diarios, según señalan informes oficiales. Ese combustible es sacado del paí­s para ser llevado a naciones limí­trofes, donde el precio de la gasolina puede llegar a costar hasta 40 veces más que en Venezuela, como es el caso de Colombia.

Reportes extraoficiales señalan que el contrabando alcanza cantidades superiores a 50.000 barriles diarios.

En el Ministerio de Energí­a y Petróleo han descubierto el comercio ilegal de gasolina en ocho estados, pero no sólo por ví­a terrestre, sino también marí­tima.

El problema más grave se presenta en Táchira, que concentra 40% del contrabando, le sigue Zulia con 35%. Eso explica la prioridad del Ejecutivo de atender el problema en esos estados para evitar la venta ilegal a Colombia; pero la situación incluye otras entidades.

Hay despachos que van del estado Bolí­var a Brasil; en Falcón salen embarcaciones que trasladan combustibles a islas del Caribe; de Sucre y Delta Amacuro se enví­an pimpinas por ví­a marí­tima a Trinidad y Tobago y Guyana. También desde Apure y Amazonas se hacen ventas a Colombia.

Un dato que encendió la señal de alerta en 2009 fue el consumo diario de gasolina por habitante del Táchira, el cual alcanzó 2,32 litros, que se ubica 47% por encima de los 1,58 litros promedio del paí­s, y está 87% por encima del registrado en Caracas, que llegó a 1,24 litros diarios por persona.

En el caso del estado Falcón, el consumo de gasolina per cápita cruzó la barrera de los 2 litros diarios; en Zulia se situó en 1,79, mientras que en Bolí­var los números indican que cada habitante consume diariamente 1,68 litros, y la tendencia se mantiene en crecimiento si se toma en cuenta que anualmente sube entre 4% y 5%.

“Lo que se pierde por contrabando de gasolina se contabiliza en las pérdidas que registra Pdvsa debido al bajo precio, que alcanzó 2,1 millardos de dólares el año pasado”, señala Ramón Castro Pimentel, ex vicepresidente de Deltaven, la desaparecida filial de Petróleos de Venezuela que comercializaba el combustible. “Con el precio actual de la gasolina no se cubren los costos de producción ni refinación; tampoco se pagan impuestos, no se estimula un consumo racional y genera incentivos para el contrabando”, agrega.

Diferentes estudios reflejan cifras superiores. Se habla de 10 millardos de dólares cuando se incluye el subsidio para todos los combustibles e incluso de 20 millardos al considerar los ingresos que podrí­a obtener Pdvsa si la gasolina se vendiera en Venezuela a precios de libre mercado, con el fin de obtener ganancias.

El producto más barato. La venta ilegal se profundizó a partir de 2008 debido al alza de los precios del petróleo en el primer semestre de ese año, cuando rozaron los 150 dólares por barril. La coyuntura tuvo como consecuencia un repunte en las tarifas de la gasolina en la mayorí­a de los paí­ses, donde no existe un control del importe del rubro y los precios fluctúan de acuerdo con las condiciones del mercado.

Este aspecto marca una diferencia con relación a Venezuela, donde la tarifa de los combustibles permanece congelada desde hace 14 años. A esto se suma que la devaluación del bolí­var ocasionó un abaratamiento adicional en el precio de la gasolina para efectos de los cálculos que hace cualquier habitante de un paí­s vecino.

A principios de 1999 un litro de gasolina en Venezuela costaba en promedio 16 centavos de dólar, asumiendo una tasa de cambio de casi 600 bolí­vares -de los viejos- por dólar. Esa tarifa descendió a 4 centavos por litro con la paridad de 2,15 bolí­vares por dólar, equivalente a la de 2.150 de los viejos bolí­vares.

En 2010, el precio de la gasolina bajó a 2 centavos de dólar porque el tipo de cambio se llevó a 4,30 bolí­vares por dólar, por tanto la cuenta básica que saca un extranjero es que en Venezuela se puede llenar un tanque de 40 litros de un carro con 1 dólar, mientras que en otras naciones no alcanza ni para un litro.

El combustible económico es un beneficio para el desarrollo de nuestro paí­s y tenemos que impedir que eso se traslade al otro lado de la frontera”, dijo el ministro de Energí­a y Petróleo, Rafael Ramí­rez, y negó que se vaya a subir el precio de la gasolina para frenar el contrabando.

Hace dos años la Guardia Nacional intensificó el control en el estado Táchira, junto con 120 fiscales del Ministerio de Energí­a y Petróleo. A partir de este año se comenzó a aplicar el mecanismo de chips a cada vehí­culo, con el fin de llevar un control sobre la frecuencia que un automóvil es abastecido.

Por Andrés Rojas Jiménez
Con información de El Nacional