
La tasa de desempleo en la Eurozona se elevó en julio a 9,5% y marcó un nuevo récord desde mayo de 1999, evidenciando la fragilidad de la recuperación económica que ha asomado en países como Alemania o Francia.
Un total de 15,09 millones de personas se encontraban en julio sin empleo en el conjunto de los 16 países de la zona euro, es decir, 167.000 personas más que en junio, cuando la tasa de paro se situó en 9,4%, informó el martes la oficina europea de estadísticas Eurostat.
Nuevamente, el país más afectado por el desempleo fue España, con el 18,5% de la población activa sin trabajo, seguido de Letonia (17,4%) y Lituania (16,7%).
No obstante, según datos del ministerio español de Trabajo, el número de personas que buscan empleo en España bajó en julio por tercer mes consecutivo hasta un total de 3,544 millones de personas inscritas en las listas del paro.
Holanda (3,4%) y Austria (4,4%) registraron por su parte los niveles más bajos de la Eurozona, según un comunicado de Eurostat.
En el conjunto de los 27 países de la Unión Europea (UE), el desempleo alcanzó el 9% en julio, frente a 8,9% en junio. Se trata de un nuevo máximo desde mayo de 2005.
El empleo, un indicador que reacciona tardíamente a la evolución de la coyuntura, se mantendrá al alza durante cierto tiempo, según los economistas, pese a una mejora de la confianza económica y la reciente salida de Francia y Alemania de la recesión.
La subida del paro “fue limitada en un cierto número de países por las medidas gubernamentales”, especialmente en Alemania, donde se mantuvo a 7,7% en julio, “la confianza de los empresarios ha mejorado netamente desde sus niveles más bajos de marzo” y “las empresas parecen menos proclives a suprimir empleos”, describió Howard Archer, economista del instituto IHS Global Insight.
No obstante, “sigue pareciendo probable que el desempleo siga aumentando significativamente, amenazando seriamente las perspectivas de crecimiento a corto y medio plazo“, advirtió.
El alza del desempleo “puede limitar el consumo en la Eurozona, sobre todo porque contribuye a ralentizar el aumento de los sueldos”, según Archer.
“Los políticos deben prepararse a que la situación empeore”, afirmó por su parte a la prensa alemana el director general de la patronal alemana BDI, Werner Schappauf.
“Los primeros síntomas de recuperación podrían rápidamente verse eclipsados si las empresas se encuentran sin liquidez”, agregó.
La UE, hundida en la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial, recibió el mes pasado la noticia alentadora de que el crecimiento se reanudó en el segundo trimestre en Alemania y Francia, después de cuatro trimestres consecutivos de contracción de su Producto Interior Bruto (PIB).
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