¿Está PDVSA en crisis?

Economista24.- Carlos Arcila Calderón, periodista y Profesor de Teorí­a de la Comunicación de la Universidad de Los Andes, ha preparado un análisis sobre el posible mal funcionamiento administrativo de la estatal petrolera, PDVSA, tras la politización a la que ha sido sometida la industria durante la gestión de Rafael Ramí­rez.

¿Qué es lo que está pasando en Pdvsa? Esta es la pregunta que se hacen los ciudadanos de a pie en los últimos dí­as, tras escuchar reiteradamente en los medios de comunicación de una situación irregular en la estatal petrolera, cuyos activos –sabemos- constituyen los principales ingresos de los venezolanos. La información aparecida el pasado jueves de que la petrolera Exxon Mobil obtuvo órdenes judiciales para congelar más de 12.000 millones de dólares en bienes de Petróleos de Venezuela parece haber desatado la duda de si Pdvsa está afrontando o no una crisis de gestión, especialmente debido a que el bloqueo de dicho dinero limitará considerablemente el margen de maniobra comercial y productivo de la empresa.

Y es que luego del “nefasto” paro petrolero de 2002-2003 y con la imposición de la nueva gerencia en Pdvsa, muchas han sido las alarmas que han sonado respecto al buen funcionamiento de la empresa, empezando por los niveles de productividad que, según varios analistas y la Agencia Internacional de Energí­a, no ha logrado ubicarse en los niveles anteriores al paro.

La nueva gerencia, que ha pasado de las manos de los tecnócratas tradicionales a las de los “Rojos, rojitos”, es el resultado de una depuración que inició el mismo presidente Hugo Chávez despidiendo a la alta plana de la petrolera durante un programa de televisión y que ha continuado al mando del ministro de Energí­a y Petróleo, Rafael Ramí­rez, cuya máxima expresión “patriótica” se dejó ver durante un acto en el Teresa Carreño con trabajadores de la estatal, donde amenazaba con despedir a los que no se alinearan a la lí­nea dura del sector. Es decir, desde ese momento es necesario ser “Rojo, rojito” para ser parte de la industria petrolera nacional.

Esta nueva gestión ha venido acompañada de un alto control gubernamental. Desde el despacho presidencial se trazan las principales lí­neas de acción de Pdvsa y se designan nuevas cargas monetarias, como la de los planes sociales que se han financiado directamente del presupuesto de la petrolera (las misiones Ribas, Mercal, Robinson, Barrio Adentro, Vuelvan Caras, Milagro, Guaicaipuro, Sucre e Identidad) o la nueva empresa estatal Pdvsa Alimentación (Pdval), creada por el Ejecutivo nacional para enfrentar los problemas de abastecimiento que se han presentado en algunos productos básicos durante los últimos meses.

Pero lo que ha sorprendido a la opinión pública es el bloqueo ejercido por Exxon Mobil, a través de un tribunal británico, pues desempolva el tema de la nacionalización de cuatro proyectos de crudo pesado en la cuenca del Orinoco, una decisión que Chávez tomó en 2007 como parte de una serie de medidas para “recuperar” los recursos en manos de empresas extranjeras. Lo que ha sucedido es que las petroleras Exxon y ConocoPhillips optaron por abandonar los contratos en lugar de seguir como socios minoritarios. Ahora, ambos han iniciado acciones de arbitraje en el Banco Mundial en busca de indemnización, cuestión que Exxon podrí­a lograr prontamente y para lo cual se han congelado los 12.000 millones de dólares.

Ante la aparente crisis, el ministro Ramí­rez ha respondido ya y ha desestimado la medida, asegurando que es una disposición “transitoria” y que Venezuela la va a suprimir en cualquier momento. Además ha agregado que esta maniobra legal tiene como único fin “hostigar a nuestro paí­s” y que los reclamos de Exxon Mobil no se acercan ni a la mitad de la cifra reclamada por ellos.

En cualquier caso, la noticia ya ha dado la vuelta al mundo y los mercados internacionales comienzan a reaccionar. Ramí­rez ha anunciado que la próxima semana presentará sus alegatos ante los tribunales de Londres y Nueva York. Al menos, hasta ese entonces la medida quedará vigente y el nuevo claustro rojo de Pdvsa deberá reunirse para preparar sus argumentos.