indicadores financieros

HERRAMIENTAS
Foto: REUTERS/Issei Kato/Files

(WASHINGTON, 16 de abril. AFP) El discreto médico estadounidense de origen coreano Jim Yong-kim, con una sólida reputación en activismo contra enfermedades en países pobres, fue elegido este lunes como nuevo presidente del Banco Mundial (BM).

Sin mayor experiencia política ni financiera de alto nivel, este médico y antropólogo de 52 años será la nueva cabeza de la entidad multilateral de 187 Estados miembros y una cartera de créditos de 258.000 millones de dólares.

El directorio del BM reunido en Washington eligió a Kim por sobre su única rival, la ministra nigeriana de Finanzas, Ngozi Okonjo-Iweala.

El tercer candidato, el economista colombiano José Antonio Ocampo, se había retirado de la carrera el viernes pasado.

El rector de la universidad de Dartmouth en New Hampshire reemplazará al estadounidense Robert Zoellick, quien el 30 de junio termina su mandato de cinco años.

Kim era “el candidato más interesante, aunque el menos tradicional, por lo cual tiene más que demostrar”, estimó a AFP un profesor de derecho en Washington experto en instituciones internacionales, el sudafricano Daniel Bradlow.

De hecho, él fue el menos abierto de los candidatos“, dijo Bradlow.

En consecuencia, las posturas de Kim, designado por el presidente estadounidense, Barack Obama, en marzo pasado, siguen siendo mayormente un enigma.

De algunas entrevistas otorgadas a la prensa y artículos de opinión publicados se desprende que Kim pretende darle continuidad a las prioridades que Zoellick le ha imprimido al Banco.

Kim, hijo de un desertor norcoreano que escapó a Corea del Sur, nació en Seúl en 1959. A los cinco años llegó a Estados Unidos, al estado de Iowa (centro), donde siguió los pasos de su padre y estudió medicina.

Estudiante aplicado, alcanzó dos doctorados, en medicina y antropología.

Su carrera, mayormente dedicada a la investigación, lo acercó a las labores humanitarias.

Uno de los países en los cuales trabajó Kim fue Perú, donde a mediados de la década de 1990 impulsó una iniciativa de tratamiento masivo contra la tuberculosis, que ahora se aplica en otras 40 naciones.

Entre 2003 y 2007 dirigió un programa de la Organización Mundial de la Salud para llevar antiretrovirales a tres millones de pacientes con VIH en países en desarrollo, mientras que su organización sin fines de lucro, Socios en Salud (Partners in Health), ha trabajado en comunidades pobres desde Haití a Rusia.

En 2002 clamó en el Senado estadounidense por más fondos para la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria.

Pero su falta de experiencia económica le valió unas cuantas críticas.

Kim es “una opción riesgosa”, afirmó el economista francés Uri Dadush, quien apoyó la candidatura de la nigeriana Okonjo-Iweala.

economía » en esta sección

buscador