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Economí­a

Fedecámaras: “Cerramos el 2009 con un colapso de los servicios públicos”


El mayor gremio de empresarios de Venezuela prevé una contracción del PIB de un 2,3 por ciento para el 2010, contrario a la previsión gubernamental de una ligera expansión del 0,5 por ciento, y señaló la necesidad de un cambio de rumbo en la polí­tica económica.

Fedecámaras ha enfrentado ferozmente el Gobierno socialista del presidente Hugo Chávez, llegando incluso a liderar dos huelgas que pedí­an su renuncia a inicios de la década y se vio envuelta en la breve defenestración del mandatario en el 2002.

“Tenemos nuestras perspectivas con una proyección de caí­da del Producto Interno Bruto (PIB) por el orden del 2,3 por ciento”
, dijo el presidente del gremio, Noel Alvarez, en una conferencia de prensa.

Además prevén una inflación de entre 40-45 por ciento y un desempleo del 10 por ciento con la mitad de los trabajadores en el sector informal. El presupuesto nacional estima un aumento en los precios de entre 20-22 por ciento.

Los empresarios acusaron al Gobierno de atacarlos, de alentar la inseguridad jurí­dica cuestionando la propiedad de tierras e industrias, desestimular la producción nacional y desatender problemas sociales como la delincuencia.

“Creemos que la situación se mantendrá a menos que el Gobierno cambie sus polí­ticas económicas”, dijo Alvarez.

Los empresarios también dijeron que “la revolución” estimula huelgas ideológicas y no centradas en reivindicaciones laborales.

“Exhortamos al Gobierno que deje de perseguir al sector privado”
, agregó Alvarez.

Actualmente, el paí­s sufre el embate de la crisis global entrando en recesión tras un lustro de bonanza económica.

Por su parte, el mercado interno abastecido principalmente con importaciones presenta una escasez intermitente de productos básicos como leche y azúcar, por un control de precios que ha fracasado en contener la inflación más alta del continente, al tiempo que la moneda se mantiene sobrevaluada en un férreo control de cambio.

Según Alvarez, los empresarios prevén un incremento del gasto público por la campaña electoral para las elecciones legislativas del 2010, en las que Chávez pretende conservar una amplia mayorí­a que le permita avanzar en su “revolución” socialista.

Al mismo tiempo temen el incremento de la inseguridad jurí­dica con la implantación de leyes socialistas y la confiscación de tierras e industrias.

En su década de Gobierno, Chávez ha nacionalizado empresas en el vital sector petrolero, cementeras y agroindustrias.

Los empresarios se quejaron también de fallas en servicios públicos como agua y luz, así­ como el débil desarrollo de la infraestrcutura vial.

El mandatario se ha resistido a negociar con empresarios tradicionales, pero una crisis bancaria de pequeña dimensión que afectó entidades con ví­nculos hacia su Gobierno lo forzó a respaldar a la banca tradicional y a realizar un acto para mostrar el mutuo respaldo.

Sin embargo, la desconfianza parece subyacente y Chávez suele recurrir a la acusación de “golpista” para algunos empresarios, especialmente desde que el entonces presidente de Fedecámaras, Pedro Carmona, se autojuramentó presidente en el 2002 tras la defenestración de Chávez, abortada horas después.

El empresario permanece asilado en Colombia.

(Por Patricia Rondón Espí­n, editado por Manuel Farí­as)
Reuters