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Economí­a

Las nacionalizaciones en el gobierno de Chávez sector por sector

Foto: EFE / Prensa Presidencial

Venezuela ocupó el martes las tiendas de la cadena minorista Exito, filial de la francesa Casino, en el más reciente movimiento del presidente Hugo Chávez para construir su autoproclamado «socialismo del siglo XXI».

El lí­der izquierdista ordenó el fin de semana la nacionalización de la red de supermercados acusándola de aumentar desproporcionadamente los precios tras la devaluación del tipo de cambio oficial este mes y ha amenazado con tomar cualquier compañí­a que remarque precios.

A continuación, las principales nacionalizaciones realizadas por el Gobierno de Chávez durante su década en el poder:

Petróleo

En el 2007, Chávez ordenó tomar cuatro mejoradores de crudo pesado en la Faja Petrolí­fera del Orinoco valorados en 30.000 millones de dólares y operados por petroleras extranjeras.

Las negociaciones culminaron con la salida del paí­s de las estadounidenses Exxon Mobil y ConocoPhillips, que interpusieron sendos procesos de arbitraje contra Caracas buscando una mayor compensación por sus activos.

La estadounidense Chevron, la británica BP, la noruega Statoil y la francesa Total aceptaron permanecer como socias minoritarias en los proyectos. Total y Statoil recibieron en torno a 1.000 millones de dólares como compensación por reducir sus participaciones.

El año pasado, Chávez tomó una planta de inyección de gas propiedad de Williams, así­ como decenas de firmas locales que prestaban servicios a la industria petrolera.

Finanzas

Venezuela pagó el año pasado 1.050 millones de dólares al español Grupo Santander por el Banco de Venezuela, una de las principales entidades financieras del paí­s.

El Gobierno además ha intervenido 11 instituciones financieras entre finales del año pasado e inicios de 2010 al detectar iliquidez e irregularidades en sus operaciones. Algunos de estos bancos fueron reagrupados en una nueva entidad estatal, mientras que otros fueron liquidados o se mantienen bajo investigación.

Chávez ha dicho que no dudará en nacionalizar cualquier banco que se niegue a invertir en el desarrollo de la nación o que presente problemas en sus indicadores.

Telecomunicaciones

El Gobierno culminó en mayo del 2007 la estatización de CANTV, la mayor empresa de telecomunicaciones del paí­s, tras pagar 1.300 millones de dólares por el 86 por ciento de las acciones. Venezuela llegó a un acuerdo con la estadounidense Verizon para comprar su 28,5 por ciento en la compañí­a por 572 millones de dólares.

Electricidad

Venezuela también concretó en mayo del 2007 la nacionalización de La Electricidad de Caracas tras comprar el paquete accionario del 82 por ciento de la estadounidense AES Corp. por 740 millones de dólares.

Además, llegó a un convenio con la estadounidense CMS Energy para pagar 106 millones de dólares por su 88 por ciento en la eléctrica local Seneca.

Industrias pesadas

El Gobierno venezolano pagó unos 2.000 millones de dólares en 2009 por la siderúrgica Sidor, filial en Venezuela del conglomerado internacional Ternium.

Chávez además ha dicho que el negocio minero deberí­a pasar a las manos del Estado y en noviembre notificó a la minera canadiense Gold Reserve su intención de revocarle la concesión.

Este pronunciamiento se produjo semanas después de que el Gobierno tomara posesión del proyecto de oro aluvional Brisas, ubicado en el sudeste del paí­s, en una de las mayores reservas aurí­feras de Latinoamérica.

El mandatario venezolano también ordenó en el 2008 nacionalizar la mayor parte del sector cementero con la compra de las unidades locales de la mexicana Cemex, de la suiza Holcin y una filial de la francesa Lafarge.

Alimentos y tierras

En el 2005, el mandatario empezó a implementar una ley de tierra que permite al Estado expropiar o tomar latifundios o tierras improductivas. Desde entonces, el Gobierno ha tomado unos tres millones de hectáreas para intentar impulsar la producción agrí­cola y combatir la pobreza rural.

Entre 2008 y 2009, Chávez estatizó dos de las principales cafeteras del paí­s y algunas empresas menores en el sector de alimentos, como una planta lechera y una compañí­a de frigorí­ficos para carne. Además, nacionalizó una planta arrocera de la estadounidense Cargill, tras exigir a la compañí­a vender el producto más barato.

También tomó una plantación de eucaliptos propiedad del fabricante de papel irlandés Smurfit Kappa .

Ví­a Reuters