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Economí­a

Aplazada oficialmente la nacionalización del Banco de Venezuela

Venezuela aplazó al menos por este año la nacionalización del Banco de Venezuela, unidad local del banco español Santander, en momentos en que el paí­s sufre una dramática caí­da de sus vitales ingresos petroleros, dijeron el miércoles fuentes gubernamentales y de la entidad.

El presidente, Hugo Chávez, ha sustentado su revolución socialista sobre los ingentes ingresos públicos por la venta de petróleo, pero analistas creen que ahora deberá tomar medidas como un drástico recorte de gastos, nuevos impuestos o devaluar la moneda para enfrentar el desplome en el valor del crudo.

Chávez habí­a anunciado en el 2008 la compra del Banco de Venezuela, uno de los más emblemáticos y grandes del paí­s medido por activos, depósitos y créditos.

Pero un funcionario de alto rango dijo el miércoles a Reuters: «No, no creo que se pueda este año definitivamente (comprar el banco) (…) ya se habló con ellos».

Una fuente del banco habí­a revelado previamente a Reuters que «el Gobierno dijo que sigue interesado aún pero que de momento se suspendí­an las negociaciones y que la prioridad de la compra es de ellos».

El año pasado una institución financiera venezolana estuvo muy cerca de comprar el banco, pero el Gobierno no lo autorizó y decidió entonces adquirirlo en un valor que medios especularon estarí­a entre 1.200-1.300 millones de dólares.

Sin embargo, ningún funcionario quiso dar precisiones sobre el monto.

El Santander posee alrededor del 98 por ciento del Banco de Venezuela, que fue privatizado en 1996 tras pasar a manos del Estado en medio de la devastadora crisis financiera que azotó al paí­s entre 1994 y 1995.

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El anuncio de comprar el Banco de Venezuela en julio se sumó a la ola de nacionalizaciones que impulsó Chávez desde el 2007 sobre sectores estratégicos como el petrolero, de telecomunicaciones y electricidad para instaurar una economí­a socialista en el paí­s sudamericano.

Sin embargo, algunas de las nacionalizaciones más costosas como la de la siderúrgica Ternium Sidor y la de la unidad de la cementera Cemex, no se han dado pese a que funcionarios suelen repetir con frecuencia que todo va por buen camino.

De hecho, el vicepresidente de Venezuela, Ramón Carrizalez, dijo el miércoles que todo sigue su curso normal y que el Gobierno cuenta con dinero para ello.

«Lo que pasa es que son procesos de negociación lentos. Cemex, por ejemplo, se negó a negociar y está en un tribunal de arbitraje. Entonces ¿qué le podemos decir? No podemos tener avances, no podemos negociar en el vací­o, para la negociación se necesitan dos partes», dijo a periodistas tras jurar como ministro encargado de Defensa.

Consultado sobre si la baja de los ingresos petroleros del paí­s está afectando la compras de empresas a nacionalizar dijo: «Hay un cronograma de pago establecido en el tiempo», pero no dio más detalles.

© 2009 Thomson Reuters.